EL 60% DE LOS PACIENTES CON ARTERIOPATÍA PERIFÉRICA ESTÁ SIN DIAGNOSTICAR

Lunes 04 de abril de 2011
EL 60% DE LOS PACIENTES CON ARTERIOPATÍA PERIFÉRICA ESTÁ SIN DIAGNOSTICAR

Casi 3 millones de personas, entre el 2 y el 10% de la población española, sufre arteriopatía periférica, pero hasta el 60% está sin diagnosticar, según el Dr. José Ramón March, coordinador de Medicina Vascular-Angiología de la Sociedad Española de Angiología y Cirugía Vascular (SEACV) y organizador del I Curso de Medicina Vascular, clausurado el pasado viernes.

Según el Dr. March, “el problema del diagnóstico es que muchas veces estos pacientes no se presentan con una clínica clara y evidente”. “Sabemos que, por cada paciente que tiene una clínica evidente de claudicación -lo que se conocía como la ‘enfermedad del escaparate'-, por lo menos de 6 a 8 están asintomáticos o tienen una clínica atípica, pero son pacientes que están en riesgo de tener problemas aterotrombóticos serios”.

En concreto, “2 de cada 10 pacientes presentan síntomas clínicos estándar, entre 3 y 4 mostrarían síntomas atípicos y 5 serían asintomáticos, pero todos -insistió- estarían en riesgo”. “Por eso es necesario aumentar el nivel de sospecha y mejorar la capacidad diagnóstica, no sólo de los cirujanos vasculares, sino de los que van a ser la puerta natural de la entrada de esos pacientes, que son los médicos de Atención Primaria (AP)”, señaló el Dr. March.

Con el objetivo de mejorar el diagnóstico de estos pacientes y ofrecerles un tratamiento de calidad, la SEACV presentó el primer documento de consenso para coordinar la atención a la arteriopatía periférica entre los profesionales de la Atención Primaria y la especializada.

El texto, elaborado en coordinación con la Sociedad Española de Medicina Familiar y Comunitaria (semFYC) y la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (Semergen), recoge criterios de derivación de estos pacientes a la atención especializada y los criterios para manejar sus listas de espera, tanto para consultas como para revisión.

Se trata, según el Dr. March, del germen de un proyecto global, a varios años vista, para intentar interactuar de forma profunda entre ambas especialidades con un beneficio evidente para la coordinación en el tratamiento del paciente, disminuir las esperas antes de una consulta, mejorar los tránsitos entre primaria y especializada y que el paciente no se sienta desprotegido, pudiendo optimizar los recursos, no sobrecargando áreas puntuales”.

Según explicó este especialista, más del 8% de la población española de más de 50 años sufre arteriopatía periférica, patología que aparece cuando la arterioesclerosis provoca el estrechamiento de los vasos sanguíneos que están fuera del corazón, lo que disminuye el flujo de la sangre hacia las piernas, generando dolor o entumecimiento.

Cuando la obstrucción es grave puede causar la muerte de los tejidos que, sin tratamiento, puede acabar en la amputación de la pierna o el pie. Además, añade este experto, los pacientes con esta patología presentan “un mayor riesgo de infarto, derrame y ataque isquémico transitorio”, que pueden causar la muerte.

En esta línea, la SEACV pondrá en marcha esta primavera un estudio en el que participarán unos 6.000 pacientes con enfermedad arterial periférica y cuyo objetivo será conocer el deterioro de la calidad de vida que provoca esta enfermedad en el paciente, la percepción de ese deterioro en el médico y en los afectados y las herramientas clínicas que pueden servir para valorar este daño. Los resultados se presentarán en 2012.(Con información de JANO Online).




UNA NUEVA HERRAMIENTA PERMITE EL DIAGNÓSTICO PRECOZ DE LA ARTRITIS REUMATOIDE

Lunes 17 de enero de 2011
Una nueva herramienta, consensuada por especialistas de todo el mundo, permite a los reumatólogos disponer de nuevos criterios para diagnosticar precozmente a los pacientes con artritis reumatoide (AR).

Esta herramienta permite detectar los casos de reciente comienzo, frente a la clasificación anterior que únicamente servía para pacientes con la enfermedad evolucionada. Así, favorece la instauración temprana del tratamiento y, con ello, la mejora del pronóstico de la patología.

Según el doctor Antonio Gómez Centeno, del Servicio de Reumatología del Hospital de Sabadell, Barcelona, “hasta la fecha existían unos criterios de clasificación (publicados en 1987) que distinguían la artritis reumatoide establecida de otras artropatías inflamatorias. Estaban basados en las características que presentaban pacientes con una duración media de su enfermedad de 8 años y no eran del todo útiles para los pacientes con artritis de comienzo reciente”.

La herramienta está diseñada para aplicarse en pacientes que presentan sinovitis (inflamación articular) en, al menos, una articulación; y cuyo origen no se pueda explicar por ninguna otra enfermedad. Si el afectado cumple estas premisas, se le aplicarán una serie de criterios ponderados clínicos (número y tamaño de las articulaciones afectadas), serológicos (usando dos marcadores: el factor reumatoide y los anticuerpos frente a péptidos citrulinados), analíticos de actividad (mediante la medida de los reactantes de fase aguda velocidad de sedimentación globular –VSG- y proteína C reactiva –PCR-) y de duración (si el cuadro clínico es igual o superior a 6 semanas).

La historia clínica y la exploración física son las pruebas más útiles y rápidas para el diagnóstico de la AR, mientras que la ecografía y la resonancia magnética resultan beneficiosas en casos dudosos (cuando con la exploración no puede determinar de forma segura que exista inflamación) y en el seguimiento de los pacientes para medir su respuesta al tratamiento cuando la respuesta es muy buena y no se detecta inflamación por la exploración clínica o para determinar si la enfermedad está en remisión.

Respecto al porcentaje de casos que se diagnostican de forma precoz, el doctor Gómez Centeno asegura que “es muy variable dependiendo de la accesibilidad de los pacientes a la atención sanitaria y de la interrelación entre los médicos de familia y reumatólogos”. No obstante, el experto insiste en que “a pesar de contar con nuevas armas para el diagnóstico, es muy importante que los pacientes no lleguen tardíamente a la consulta del reumatólogo. Por ello -añade- los médicos de familia que tengan la sospecha diagnóstica deberían remitir a los pacientes a las unidades de artritis de reciente comienzo”.

En este sentido, advierte de que “no existe un número suficiente de unidades de artritis precoz en España, aunque se están empezando a instalar en los grandes hospitales”. A su juicio, “las administraciones sanitarias deberían considerar una prioridad el establecimiento de este tipo de unidades específicas, ya que actualmente no hay mecanismos preventivos que permitan prever que se va a desarrollar esta enfermedad, por lo que es imprescindible detectarla lo antes posible”.

“Vamos por buen camino para mejorar la calidad de vida de los pacientes, pero todavía queda mucho por recorrer. Nuevas iniciativas como la definición de los criterios de remisión, algoritmos terapéuticos, nuevos fármacos y más reumatólogos permitirán, en un futuro, ganarle la batalla a la artritis reumatoide”, sostiene el doctor Gómez Centeno. (Con información de JANO Online)